La isla de Jersey alberga actualmente una de las colecciones más importantes y fascinantes de la historia celta: el tesoro de Le Câtillon II, descubierto en 2012 por los buscadores de metales Reg Mead y Richard Miles. Este hallazgo monumental, que incluye cerca de 70,000 monedas celtas y algunas joyas, se encuentra en exhibición, proporcionando una visión sin precedentes de la cultura y la historia de las antiguas tribus celtas.
El Descubrimiento
A principios de 2012, Mead y Miles localizaron un conjunto inicial de 61 monedas de cobre y plata en un campo de Grouville, en Jersey. Cada moneda estaba adornada con una exótica cabeza de “estilo indio rojo” y un caballo estilizado. Este descubrimiento los llevó a contactar con el director del Patrimonio de Jersey, quien organizó una excavación que, con la ayuda de una grúa, desenterró aproximadamente una tonelada de monedas durante cuatro días.
Desde entonces, las monedas han sido sometidas a un meticuloso examen, mapeo láser y trabajos de restauración, revelando una colección que data alrededor del año 40 a.C., procedente de las tribus Coriosolitae, Osismii, Redones y Baiocasses, y otras acuñadas en el sur de Gran Bretaña.
Propiedad y Recompensa
El tesoro, valorado en 5,70 millones de dólares, pertenece a la Corona británica. Tras nueve años de negociaciones, en diciembre de 2019, se acordó una compensación para los descubridores. Además del pago intermedio de 987,933 dólares, se destinó una suma de 335,120 dólares a Jersey Heritage por su trabajo de catalogación y otro monto igual para establecer un fideicomiso. La cantidad total que recibirán Mead y Miles no ha sido revelada.
Contexto Histórico
Los arqueólogos creen que las monedas, de unos 2,000 años de antigüedad, fueron enterradas por una tribu celta que huía de las legiones romanas lideradas por Julio César durante la invasión de la Galia. Este tesoro, dividido en dos colecciones, ofrece una rica visión de las prácticas y movimientos de las tribus celtas en respuesta a la expansión romana.
Exhibición Pública
El ministro principal de Jersey, John Le Fondre, expresó que la adquisición del tesoro fue posible gracias al Fondo de Recuperación de Activos Civiles, asegurando que esta parte única de la historia de Jersey permanecerá en la isla para las futuras generaciones.
Las monedas, libres de cualquier dinero latino, subrayan la independencia económica de las tribus celtas antes de la imposición de la divisa romana. Su exhibición no solo es un testimonio de la riqueza cultural de la isla, sino también un recordatorio del ingenio y resistencia de las tribus celtas frente a la expansión romana.